
Las nuevas normas de la UE permiten transferencias en segundos, mayor protección contra el fraude y más eficiencia para ciudadanos y empresas.
Con la entrada en vigor de las nuevas normas sobre pagos inmediatos, ciudadanos y empresas pueden transferir fondos en euros en cuestión de segundos, a cualquier hora del día y cualquier día del año, tanto dentro de su propio país como entre los países de la zona del euro.
Desde enero de 2025, todos los proveedores de servicios de pago (PSP) situados en la zona del euro están obligados a ofrecer a sus clientes la posibilidad de recibir pagos inmediatos en euros. A partir de hoy, también deberán ofrecer la opción de enviar estos pagos, así como incorporar un servicio obligatorio de verificación del beneficiario (VoP), destinado a reforzar la protección contra fraudes y errores en las transferencias.
El objetivo de estas medidas es facilitar pagos más accesibles, seguros y asequibles para toda la ciudadanía europea, además de impulsar el funcionamiento de la economía y mejorar la competitividad empresarial.
Características principales de los nuevos pagos inmediatos
Las nuevas normas introducen cambios significativos en el funcionamiento de las transferencias en euros. Entre ellos destacan:
Transferencias en cuestión de segundos
Las operaciones ya no tardarán días en completarse. El dinero llegará a la cuenta del destinatario en apenas segundos, sin interrupciones, incluso durante noches, fines de semana y festivos. Esto permite a los usuarios disponer de sus fondos de forma instantánea en cualquier momento.
Mismo coste que una transferencia ordinaria
Los bancos y proveedores de servicios de pago no pueden cobrar una comisión superior por un pago instantáneo respecto a la tarifa aplicada a una transferencia estándar. Esta igualdad de condiciones garantiza que la rapidez no suponga un coste adicional para los clientes.
Mayor seguridad mediante verificación del beneficiario
Antes de ejecutar la transferencia, el proveedor del servicio debe comprobar si el nombre del beneficiario coincide con el número IBAN facilitado. Este servicio, gratuito para el ordenante, reduce el riesgo de errores y contribuye a la lucha contra fraudes vinculados a suplantación o desvío de pagos.
Reducción de costes para los proveedores
Las nuevas normas permiten que entidades de pago y entidades de dinero electrónico puedan participar directamente en los sistemas de pago. Esto facilita una prestación más eficiente de los servicios y contribuye a un ecosistema de pagos más competitivo.
Impacto para ciudadanos y empresas
Las transferencias inmediatas aportarán beneficios tanto a particulares como a empresas. En el caso de los ciudadanos, los fondos estarán disponibles al instante, lo que facilita responder a imprevistos financieros o realizar pagos compartidos en situaciones cotidianas.
Para las empresas, la disponibilidad inmediata del dinero mejora la gestión del flujo de caja, reduce tiempos de espera y permite ofrecer a sus clientes un método de pago adicional. Todo ello contribuye a optimizar procesos y disminuir costes operativos.
Próxima ampliación fuera de la zona del euro
Las obligaciones relativas a los pagos inmediatos se ampliarán progresivamente. A partir de enero de 2027, los proveedores de servicios de pago situados fuera de la zona del euro deberán ofrecer a sus clientes la posibilidad de enviar y recibir pagos instantáneos en euros, así como aplicar la verificación del beneficiario.
La Comisión Europea supervisará la evolución de las comisiones aplicadas a estos pagos y estudiará posibles obstáculos que puedan dificultar su disponibilidad y uso. Sus conclusiones se comunicarán a los colegisladores para asegurar que los pagos instantáneos sigan siendo accesibles en toda la Unión Europea.
Antecedentes normativos
El Reglamento sobre pagos inmediatos, aprobado en marzo de 2024, actualiza las normas de 2012 relativas a las transferencias en euros. Esta revisión responde a los avances tecnológicos y a las necesidades actuales de los ciudadanos y del sector empresarial.
La implantación de las nuevas normas se ha llevado a cabo de forma gradual para garantizar una transición fluida por parte de los proveedores de servicios de pago. Desde el 9 de enero de 2025, estos proveedores tienen prohibido aplicar comisiones superiores a las utilizadas en transferencias tradicionales. Además, aquellos que aún no ofrecían pagos inmediatos han debido habilitar al menos la capacidad de recibirlos.
